Santos Patronos


SAN ROQUE GONZÁLEZ DE SANTACRUZ:

Nació el 17 de noviembre de 1576 en la ciudad de Asunción, Paraguay. Sus padres fueron Don Bartolomé González y María de Santacruz, españoles. En 1598, a los 22 años, fue ordenado sacerdote por el obispo de Córdoba Fray Hernando de Trejo y Sanabria.
Fue párroco de la Catedral de Asunción durante nueve años, luego se le propuso el cargo de Provisor y Vicario General, pero él no lo aceptó por su humildad y solicitó ir al Mbaracayú a misionar.
En mayo de 1609 se le admitió en la Compañía de Jesús. En ese tiempo, Hernandarias preparaba un colosal proyecto evangelizador, que los jesuitas aceptaron, y a Roque, lo designaron en el Occidente (Chaco), junto con el padre Vicente Grifi. Parte a Asunción para misionar entre los guaicurúes.
Fundó las ciudades de Itapúa, Santa Ana, Yapeyú, Concepción del Uruguay, San Nicolás, Candelaria, San Javier y Caaró, en ambos márgenes de los ríos Paraná y Uruguay.
Otra devoción que inició y quedó muy hondamente en el pueblo paraguayo es el amor a la Virgen María, a quién la llamó “La Conquistadora”, pues a su influjo se rendían los corazones. De los pueblos que fundó, siete se los dedicó a ella.
Roque González fue asesinado junto a algunos compañeros por orden del Cacique Ñezú en Caaró, el 15 de noviembre de 1628. De su cuerpo lanzado a la hoguerano se quemó su corazón, el cual permaneció incorrupto. El corazón, junto al instrumento de martirio, un hacha de piedra, fue guardado en un arca y fue llevado a Roma en 1933. Para la conmemoración del tricentenario del martirio, la Sagrada Reliquia fue traída al Río de la Plata en 1928; hoy se guarda en la Capilla de los Mártires del Colegio Cristo Rey, en Asunción.

En la misma capilla hay una placa con los nombres de los 23 misioneros jesuitas martirizados en la región. En 1931, Roque de Santa Cruz y sus dos compañeros mártires, Alonso Rodríguez y Juan del Castillo, fueron beatificados. El 16 de mayo de 1988 fue canonizado por el Papa Juan Pablo II convirtiéndose así en el primer Santo Paraguayo. El 15 de noviembre de cada año se conmemora el día de San Roque González de Santacruz.

SAN FRANCISCO JAVIER – Patrono de las misiones

Nacimiento: Nace el 7 de abril de 1506 en el castillo de Javier, cerca de Pamplona (Navarra, España).
Trayectoria:
– 1531: Se dedica a dar confianza y descubrir a todos el amor de Dios. Realizó milagros de curación, evangeli-
zó a los jóvenes, abrió colegios y dispensares.
– 1534: Fue uno de los siete con los que San Ignacio fundó “La Compañía de Jesús”. Pronuncia sus votos de po-
breza, castidad y peregrina a Tierra Santa. El 24 de junio es ordenado sacerdote junto a sus compañeros. Llega
a Pesquerías cuando se declaró la guerra entre el reino de Comorín y el de Travanco y se enfrentó s fuertes
tribus, armado íntimamente de un crucifijo en la mano y de su palabra, puso fin a la guerra milagrosamente.
– 1541: Parte desde Lisboa hacia Goa (India), donde comenzará la parte más importante de su vida: la de
misionero. Sus primeros años los pasó atendiendo una leprosería.
– 1549: Parte a Japón y varios países más, en dónde logró cumplir su misión de evangelizar y convertir a
muchas personas. Aprendió el idioma y logró traducir al japonés una exposición muy sencilla de la doctrina
cristiana que repetía a todas las personas.

Partida: Falleció el 3 de diciembre de 1552, a los 46 años. Había recorrido más de 120.000 kilómetros, como tres
veces la vuelta a la tierra, conquistando corazones para Dios.
Canonización: Fue canonizado junto a San Ignacio, y otros, por el Papa Gregorio XV, el 12 de Marzo de 1622.
Nombramiento: En 1904, San Pío X le nombra Patrono de las Misiones, por haber consagrado su vida a la predicación del Evangelio “hasta los confines de la tierra”.

SANTA TERESA DE LISIEUX – Patrona de las misiones

Nacimiento: Nació en Normandía, Francia, el 3 de enero de 1873. Fue monja de clausura a la edad de 15 años,
y dedicó su existencia a orar y a sacrificarse por los sacerdotes, especialmente por los misioneros.
Trayectoria:
– 1888: El 9 de abril franquea con paso firme a la puerta del Carmelo. Es recibida en el Monasterio del Carmelo de Lisieux.
– 1889: Toma el hábito, profesando el 8 de septiembre. En su vida dio gran valor a la oración y a los pequeños actos. En el Carmelo comenzó el camino de perfección trazado por la Madre Fundadora, Teresa de Jesús, con auténtico fervor y fidelidad, y cumpliendo los diferentes oficios que le fueron confiados (fue también maestra de novicias).
– 1894: Emprendió el camino hacia la santidad, inspira da en la lectura del Evangelio. Teresa nos ha dejado en
sus manuscritos el retrato de su alma y la descripción de sus experiencias más íntimas. Descubre y comunica
a las novicias confiadas a sus cuidados; el camino de la infancia espiritual; recibe como don especial el encargo
do acompañar con la oración y el sacrificio a dos hermanos misioneros.
– 1895: El 9 de junio, en la fiesta de la Santísima Trinidad, se ofreció como víctima inmolada al Amor
misericordioso de Dios. Por entonces escribe el primer manuscrito autobiográfico, que entregó a la Madre Inés
el día de su onomástica, el 21 de enero de 1896.
– 1897: El 8 de julio es llevada a la enfermería, donde otras religiosas recogen sus palabras, a la vez que se
le tornan más intensos los dolores y las pruebas, que soporta con paciencia hasta su muerte.
Partida: Murió muy joven, a los 24 años, el 30 de septiembre de 1897, pero dejó un mensaje excepcional por
su sencillez y profundidad.
Beatificación: Fue beatificada en el año 1923.
Canonización: Fue canonizada el 17 de mayo de 1925,
por Pío XI.
Nombramiento: En 1927 fue declarada patrona de las misiones católicas, con San Francisco Javier; siempre rezaba por los misioneros y siempre fue su deseo ardiente el serlo. En 1997, primer centenario de su fallecimiento,fue proclamada Doctora de la Iglesia por el Papa Juan Pablo II. Comparte con Juana de Arco el santo patronazgo de Francia.